Guía para madres y padres imperfectos que saben que sus hijos también lo son es una guía en la que su autora, Tania García, reconocida experta en educación, nos invita a reconstruirnos y desterrar los mitos sociales en cuanto a la infancia. Un libro que nos aporta estrategias para vivir y convivir en familia, estableciendo los límites necesarios y reconociendo las emociones… pero sobre todo, disfrutando del día a día.
Para ayudar a nuestros hijos e hijas a ser personas íntegras, respetuosas y responsables, que sepan dialogar y que amen y se dejen amar, hay que educarlos con principios claros basados en el respeto, la empatía y el amor incondicional.
«Aunque no somos perfectos, debemos trabajar día a día para ser cada vez mejores madres y padres, guiando a nuestros hijos hacia un presente y un futuro mejor, el que desean y merecen.»
Hay que olvidar las discusiones y los gritos para educar en el respeto propio y mutuo, la coherencia y el cariño y así llegar a una convivencia armoniosa, sabiendo superar unidos las adversidades.
Claves del libro:
- Aceptación de la imperfección: parte de la base de que no existen los padres perfectos ni los hijos deben serlo. El objetivo es trabajar día a día para ser mejores guías sin la presión de la perfección.
- Adiós a los gritos y castigos: ofrece herramientas prácticas para educar a través del respeto, la empatía y el amor incondicional, desterrando métodos autoritarios.
- Estrategias de convivencia: aporta pautas para establecer límites necesarios y reconocer las emociones de los peques, ayudándoles a ser personas íntegras y responsables.
- Autoconocimiento: la autora enfatiza que para conectar con los hijos, los padres primero deben escucharse y conectar consigo mismos.







