Corre, corre Espera, mamá… Un álbum ilustrado, perfecto para la gente que siempre va con prisas, ya que al querer ir demasiado rápido, olvidamos lo esencial.
¡Vamos, despierta! ¡Corre, corre, sal de la cama! ¡Venga, vístete deprisa!… A menudo, vivimos entregados a la prisa, vamos corriendo de un lado para otro sin detenernos a disfrutar del día. Y, muy inteligentemente, los pequeños no acaban de comprender por qué debemos ir corriendo a todas partes. ¿De verdad es necesario salir de casa sin darle un besito al gato? ¿Seguro que no podemos detenernos a recoger una flor del suelo?
Un álbum escrito por Magdalena Guirao Jullien e ilustrado por Isabelle Maroger en el que todos podemos vernos reflejados, y que nos invita a vivir un poco más despacio, saboreando los días y, sobre todo, el afecto de los que nos rodean.
La historia es una invitación a reflexionar sobre el ritmo de vida acelerado actual. La trama sigue a una madre que siempre tiene mucha prisa y presiona a su hijo para que se mueva rápido («¡despierta!», «¡vístete deprisa!»), mientras que el niño se detiene a apreciar pequeños detalles como buscar un peluche, dar un beso al gato o recoger una flor.
El cuento busca enseñar tanto a peques como a adultos a vivir un poco más despacio y valorar el afecto de quienes nos rodean.








