Cajón Evolutivo Fizz

Son cuatro juegos en uno: caja de permanencia abierta, caja de permanencia con cajón para abrir y cerrar, juego de encajes y juego de arrastre y caja de tesoros.

49,50 (Iva incluido)

Hay existencias

Lo quiero
Lo quiero

Descripción

Cajón de abedul de 23*3*17.5 cm con cuatro ruedas y dos tapas intercambiables que determinan la dificultad del proceso y 7 piezas en haya maciza con diferentes formas.

Dado su carácter evolutivo, este cajón está dirigido a bebés a partir de 7-8 meses y también a niños de 2-3 años.

Ayuda a:

  1. Descubrir el concepto de permanencia de los objetos: cuando una cosa no se ve, no significa que no exista.
  2. Coordinación óculo- mano, la autoestima, las habilidades motrices, etc.
  3. Desarrollo de la destreza, la motricidad fina, la visión espacial.
  4. Adquisición de conceptos espaciales como volumen, formas geométricas, nociones complejas como el equilibrio, la simetría, etc.
  5. Estimula su capacidad motora, forma parte del juego simbólico a partir de los 24 meses, favorece la comprensión de conceptos espaciales como la distancia, el volumen o la velocidad y la experimentación con contrarios (lleno/vacío, rápido/lento, etc.)

Información adicional

Peso 1 kg
Dimensiones 23 × 23 × 18 cm
Edad

+7 meses

Cómo se juega

Permite cuatro variantes de juego:

  1. El cajón, que es opaco, se presenta con una tapa con un único agujero circular en el que el niño/a puede introducir una bola que cae al cajón mientras este permanece abierto.
  2. Tras retirar el tope al cajón, éste tiene que abrirse y cerrarse para recuperar la bola que hemos introducido por el agujero.
  3. Tras cambiar la tapa, convertimos el cajón en un juego de encajes. Tenemos 7 piezas en haya para desarrollar este juego.
  4. El propio cajón, que tiene cuatro ruedas y una cuerda para tirar de él, funciona como juego de arrastre y cajón de los tesoros, principalmente a partir de los 24 meses.

Fizz Ideas

Fizz Ideas recoge la bonita idea de los gremios de artesano, buscan realizar diseños originales que sean funcionales, apostando por diseños propios de cuya producción se ocupan desde el principio hasta el final.

Tratando así de que sus “tesoros” respondan a los principios del diseño para todos, una filosofía de diseño que tiene como objetivo conseguir que los entornos, productos, servicios y sistemas puedan ser utilizados por el mayor número posible de personas. Es un modelo de diseño basado en la diversidad humana, la inclusión social y la igualdad.

La elaboración de sus productos implica recuperar y mantener elementos tradicionales del juego, ofreciendo una carga didáctica al desarrollo integral de los niños a través de herramientas lúdicas, teniendo en cuenta los principios de diversas corrientes pedagógicas que enriquecen el producto final (Waldorf, Montessori, Pikler…)

En armonía con esta idea, todos los procesos, materiales, logística, etc., tratan de ser respetuosos con el medioambiente, utilizan canales cortos y responden a una producción artesanal.

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