El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza (Pequeñas manos) es una desternillante historia de un topo que quería saber quién se había hecho «aquello» en su cabeza. ¡Un libro de ca-cartón con mecanismos!
Todo empezó cuando el topo asomó la cabeza por su madriguera y le cayó aquello gordo, marrón, que se parecía a una salchicha. De mal humor, se dispone a buscar al culpable.
¿Habrá sido la paloma? ¿Tal vez la vaca? ¿O la cabra? ¿Podrán ayudarle las moscas, expertas en la materia? ¿Encontrará el topo finalmente a quien lo hizo?
El divertido libro de Werner Holzwarth ahora más completo que nunca con meca-ca-nismos deslizables que permitirán a los primeros lectores acompañar al topo en su búsqueda.
Un libro imprescindible en la biblioteca de todas las casas para iniciar a los más pequeños en la lectura y en el amor por los libros. Con una estructura atrapante y unas ilustraciones estupendas, ¡la risa y la diversión están garantizadas!
Una herramienta pedagógica maravillosa:
- Observación y clasificación: los peques aprenden a diferenciar animales por sus características físicas y, de forma muy divertida, por sus desechos (formas, tamaños y texturas). Es una lección básica de ciencias naturales.
- Investigación y deducción: el topo actúa como un detective. Enseña a los peques a seguir un proceso: observar el problema, buscar pruebas, interrogar a los sospechosos y llegar a una conclusión.
- Onomatopeyas y ritmo: la estructura es repetitiva, lo que ayuda a la adquisición del lenguaje. Cada animal tiene un sonido asociado a su acción (¡Plof!, ¡Ratatata!, ¡Chof!), lo que mantiene la atención y facilita la memorización.
- Justicia y empoderamiento: el topo no se queda callado ante algo que le molesta. El aprendizaje aquí es emocional: identificar una injusticia y buscar una solución (aunque sea con una pequeña venganza final).
- Normalización: ayuda a quitar el tabú sobre las funciones corporales, algo fundamental en la etapa de dejar el pañal.












